EL MURO DE LA VERGÜENZA
“Las medidas dirigidas a proteger la seguridad de unos ponen en peligro la seguridad y los derechos de todas las personas que viven en Palestina. Y eso también es un asunto de todos”
Rafael Escudero Alday, Profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid
En junio 2002 Israel dio comienzo la construcción de un Muro de 700 kilómetros que recorre Cisjordania de norte a sur y rodea partes de Jerusalén Oriental y los alrededores.
En algunas zonas consiste en una pared de hormigón de hasta más de 8 metros de altura y en otras de una valla de hormigón con una cerca electrificada de 4 metros de alto. En total abarca entre 50 y 100 metros de ancho, e incluyen zanjas, alambradas y zonas prohibidas.
En la actualidad, se ha construido más de la mitad del Muro. Pese a que, en julio de 2004, la Corte Internacional de Justicia concluyó que Israel tenía que detener su construcción, desmantelarlo e indemnizar a la población palestina afectada, las obras de construcción continúan.
Harresiaren kostua kilometro bakoitzeko 2,8 milio dolarretakoa da, Israelgo lagunak diren estatuak finantziazioan laguntzen dutelarik, Estatu Batuak, besteak beste.
El 80 por cierto del Muro se encuentra dentro del territorio palestino, separando pueblos y familias palestinas entre sí. Afecta a la población en general, constituyéndose como un castigo colectivo, que perjudica la libre circulación, el derecho a la propiedad, al trabajo, a la educación, a la salud, al agua y alimentación y a la libertad religiosa.
Según el artículo 27 del IV Convenio de Ginebra, “las medidas de control o seguridad deben ser las que sean necesarias a causa de la guerra”. Sin embargo, estas restricciones no deben afectar a los derechos fundamentales de las personas.
Harresiaren eraikuntzaren ondorioz, milaka olibondo eta nekazal lursail handiak suntsitu dira, ehunka etxe bota dira eta milaka palestinar inkomunikatuta geratu dira.
La destrucción de bienes para construir el Muro vulnera el artículo 53 del mismo Convenio y no está justificada por motivos de necesidad para las operaciones militares ni de seguridad nacional. El artículo 147 considera como infracciones graves “la destrucción y la apropiación de bienes no justificadas por necesidades militares y realizadas a gran escala de modo ilícito y arbitrario”.
Según Amnistía Internacional las consecuencias del Muro son:
- 60.500 personas palestinas, residentes en 42 localidades de Cisjordania, vivirán entre la valla/muro y la “línea verde” o en zonas cerradas - 12 de estas localidades y alrededor de 31.400 palestinos y palestinas quedarán completamente rodeadas por la valla/muro - Milio erdi bat palestinar Harresitik kilometro batetara biziko dira - Mendebaldeko akuifero sistemaren zatirik handiena beretuko du; akuifero honek Zisjordaniako ur-baliabideen %51 suposatzen du
|